FARMACOCINÉTICA
Absorción: La liotironina sódica se absorbe casi por completo en el tracto gastrointestinal.
Distribución: Se une con menos facilidad a las proteínas plasmáticas que la tiroxina. Aproximadamente el 0,5 % se encuentra libre.
Eliminación: La vida media de la liotironina en eutroidismo es de 1 a 2 días. Las hormonas tiroideas no atraviesan fácilmente la placenta. Se excretan cantidades mínimas en la leche materna.
INDICACIÓN
La liotironina está indicada en adultos y niños para el tratamiento del coma o mixedema, la deficiencia tiroidea crónica grave y los estados hipotiroideos que se presentan en el tratamiento de la tirotoxicosis. La liotironina sódica también puede utilizarse como complemento del carbimazol para prevenir el desarrollo de hipotiroidismo subclínico durante el tratamiento de la tirotoxicosis con carbimazol. La liotironina sódica puede ser la opción preferida para el tratamiento de estados hipotiroideos graves y agudos debido a su efecto rápido y más potente, pero la tiroxina sódica suele ser el fármaco de elección para la terapia de reemplazo de rutina.
CONTRAINDICACIÓN
Hipersensibilidad al principio activo o a alguno de los excipientes de este producto. Pacientes con angina de esfuerzo, enfermedades cardiovasculares y tirotoxicosis.
ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES ESPECIALES
En el hipotiroidismo grave y prolongado, la actividad adrenocortical puede disminuir. Al iniciar la terapia de reemplazo tiroideo, el metabolismo aumenta más que la actividad adrenocortical, lo que puede provocar insuficiencia adrenocortical que requiera esteroides adrenocorticales suplementarios. La liotironina, en lugar de la levotiroxina, sería la terapia de reemplazo de elección durante el tratamiento de bloqueo y reemplazo de la tirotoxicosis con propiltiouracilo (PTU), debido a la inhibición por el PTU de la conversión periférica de T4 a T3. El tratamiento con liotironina sódica puede aumentar la necesidad de insulina o antidiabéticos. Se requiere precaución en pacientes con diabetes mellitus y diabetes insípida. En el mixedema, se debe tener cuidado para evitar una carga excesiva sobre el músculo cardíaco afectado por una depleción tiroidea grave y prolongada. Se requiere especial atención en los ancianos, que presentan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular oculta. Se recomienda realizar un ECG basal antes de iniciar el tratamiento con liotironina para detectar cambios compatibles con isquemia. Los pacientes deben someterse a monitorización cardiovascular, incluyendo ECG periódicos, durante el tratamiento con liotironina. La liotironina está contraindicada en caso de isquemia miocárdica establecida (ver sección 4.3), en cuyo caso se recomienda levotiroxina, con un aumento cauteloso de la dosis. Los pacientes con intolerancia hereditaria a la galactosa, deficiencia de lactasa de Lapp o malabsorción de glucosa o galactosa (poco frecuentes) no deben tomar este medicamento. Panhipopituitarismo o predisposición a la insuficiencia suprarrenal (iniciar tratamiento con corticosteroides antes de iniciar el tratamiento con liotironina), embarazo y lactancia (ver sección 4.6 Embarazo y lactancia). Si el metabolismo aumenta demasiado rápido (causando diarrea, nerviosismo, pulso acelerado, insomnio, temblores y, en ocasiones, dolor anginoso en caso de isquemia miocárdica latente), reducir la dosis o suspenderla durante 1 o 2 días y reiniciar con una dosis menor. Se debe continuar monitorizando la función tiroidea durante todo el tratamiento para evitar un tratamiento excesivo o insuficiente. Los riesgos del tratamiento excesivo incluyen fibrilación auricular, osteoporosis y fracturas óseas.







